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Jaume Seguí. Payés y ganadero, Es Capdellà

Jaume Seguí

Payés y ganadero, Es Capdellà

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Tengo 33 años, soy biólogo y vivo en una finca de Es Capdellà. Mis dos grandes pasiones son la naturaleza y la agricultura. Las mañanas  trabajo como técnico de Medio Ambiente en el Ayuntamiento de Calvià, y por las tardes me dedico a gestionar las 18 hectáreas de la finca donde vivo. Ocho hectáreas están dedicadas al cultivo de frutos secos (almendros, algarrobos y olivos) y la cría de cordero, y 10 hectáreas son matorral y encinar, donde pacen dos asnos.

Desde pequeño estoy vinculado a la finca donde vivo y trabajo a tiempo parcial (Es Coll Gomar). Mis abuelos vivían en una finca a las afueras (Can Lluca), con animales (aves, cerdos y ovejas) y almendros, y pasé gran parte de mi infancia con ellos, ayudando a mi abuelo con los trabajos de las dos fincas que tenían en propiedad (Can Lluca y Es Coll Gomar). De ahí nació mi pasión por el campo y la naturaleza, y el vínculo emocional con las dos fincas.

Pienso que para llegar a sacar rentabilidad a una finca de la Serra se necesita mucha dedicación y sacrificio, y mucho terreno disponible, aunque en Mallorca tenemos la suerte de poder desarrollar muchas actividades complementarias que la pueden hacer más rentable. Pero en resumen diría que la mayor dificultad es la baja rentabilidad económica del campo, y de la Serra en particular (los productos de los que creo que deberían valorarse más, por su alta calidad y su valor añadido, generador de paisaje).

Uno se siente atraído a cuidar lo que siente suyo, o que tiene un vínculo emocional, por lo que trabajar mi finca, que ya la gestionaron mis antepasados, me produce mucha satisfacción (con esto quiero decir que lo hago por mi propio beneficio). Pero creo que a la vez estoy contribuyendo a generar y mantener el paisaje que caracteriza la Serra de Tramuntana, el cual ha sido construido durante décadas, incluso milenios. Es un paisaje donde el ser humano es una parte muy importante, donde, en armonía con el medio, genera un bello mosaico de montañas y valles, zonas forestales y arbustivas, zonas agrícolas y pueblos. En estas zonas agrícolas es indispensable la presencia de campesinos y campesinas.

Amo la Serra porque he nacido, vivo y trabajo aquí, pero creo que también gracias a ser consciente de la labor humana que hay detrás y de los valores naturales que están presentes, que generan este gran paisaje que nos enamora. Lo que más valor es su paisaje, donde nosotros, los agricultores, tenemos una importancia vital.